No nos sorprende leer que se
diga, que la mayoría de los docentes no se responsabiliza por su desempeño
en el aula ni, lo que es más importante, por el avance del aprendizaje de
sus propios alumnos. Desde luego por muchas razones motivo de otro escrito.
Sin embargo un aspecto que se debe reflexionar en la docencia moderna es qué
tanto el docente sabe incentivar al alumno.
Sobre ello podemos señalar, que todo buen docente universitario, plenamente
identificado con su misión de proporcionar los conocimientos necesarios de
acuerdo a los requerimientos que el tiempo presente demanda, debe saber
incentivar a sus alumnos a que estos generen, den paso a nuevos
conocimientos que colaboren con soluciones que favorezcan a la comunidad,
región donde conviven.
Desde luego, esa no es la única incentivación, hay muchas otras que han sido
descuidados por algunos docentes, no aprovechando adecuadamente la
oportunidad que se le presenta en esa vinculación, incentivaciones por
ejemplo, en que el estudiante utilice adecuadamente su potencial creativo,
habilidades, destrezas, interés en la investigación, crecimiento personal,
aprendizaje.
Para ello, el docente debe saber usar estímulos motivacionales que den paso
a que aflore la incentivación que todos traemos y conlleve a generar
resultados que no solamente favorezcan al incentivado sino a todos.
Para ello es necesario, el docente autoevaluarse, determinar cuáles son los
estímulos motivacionales que está utilizando a través de su docencia, cómo
esos estímulos ha conllevado a que el estudiantado se encuentre motivado,
incentivado y conlleve que la clase, el aprendizaje alcance excelencia
académica.
Debe el docente además, tener un autoconocimiento de sus debilidades,
fortalezas en sus metodología, en la forma como expone sus ideas,
conocimientos y sobre todo, cómo incentiva a sus estudiantes, aspecto que se
determina fácilmente con los resultados, el clima motivacional imperante en
el curso.
Es necesario de acuerdo a la personalidad, conducta, comportamiento de los
participantes, determinar cuál debe ser la metodología a seguir, la manera
de comunicarse motivacionalmente, cuáles los estímulos que generaren
incentivos positivos en el estudiante, interés en el aprendizaje,
productividad.
Insistimos en señalar, que el Docente moderno tiene que definitivamente
saber usar adecuadamente los estímulos motivacionales que el presente
demanda, más cuando los medios audiovisuales avalados con las exigencias de
la sociedad del conocimiento ofrecen nuevos estímulos, que de sabérseles
manejar colabora positivamente en pro de la incentivación del participante.
Hay que hacerles ver la importancia de su uso, su alcance, repercusiones, lo
que ello genera a favor del aprendizaje, comunicación.
Debe el docente identificarse con las ventajas que Internet proporciona en
pro del aprendizaje del participante, los beneficios que ello genera en pro
de la investigación, recolección de información, de ahí, que debe incentivar
a sus alumnos a que hagan uso de ella , que además permite actualizar los
conocimientos de acuerdo a la dinámica que el diario vivir presenta.
El docente también debe saber integrar la vinculación de la motivación con
respecto a la incentivación, es decir, la motivación está alimentada de
estímulos que pueden ser externos como internos que sabiéndoseles manejar
actúa a favor de la incentivación a quién se le proporciona, dependiendo de
su fortaleza, consistencia va dar paso a generar resultados altamente
positivos que definitivamente permitirá que el participante proporciones
respuestas óptimas y desde luego, el docente alcance los objetivos
programados en pro de la excelencia académica .
En mi experiencia como docente, especialmente a nivel de postgrado, los
estímulos motivacionales que activan la incentivación de los participantes
están avalados por las siguientes consideraciones: incentivación a un nuevo
aprendizaje, práctico, factible, con repercusiones positivas, en donde están
reforzados de cargas de autoestima, asertividad, Programación
Neurolingüistica, Análisis transaccional que favorecen la incentivación ,
dando muchos resultados positivos, que se reflejan en identificación plena y
uso de los conocimientos impartidos, dando a paso a nuevos que son tomados
en cuentas, experimentados, así como seguridad a los participantes de que su
aprendizaje ha sido asimilado.
Se activa también la incentivación cuando se manifiesta abiertamente la
importancia de que el estudiante demuestre sus habilidades, destrezas,
participación no de forma solamente teórica, sino práctica, vinculándolos
con la realidad del entorno donde laboran, de las necesidades de la
comunidad.
Se incentiva constantemente al estudiante haciéndole ver que su
participación es necesaria en muestres programas de estudios a fin de
alimentarlos con sus vivencias, comentarios, sugerencias y garantizar
conocimientos actualizados de acuerdo a las necesidades que el presente
requiere.
Se usan muchos estímulos de participación en talleres, tormenta ideas, mesas
redondas a fin de incentivar al participante a expresar sus inquietudes,
creatividad, iniciativa que garantice que la apertura de los diálogos a
favor del aprendizaje favorezca a todos. Concretamente, el docente moderno
dado a las características de los actuales escenarios que presentan mucho
dinamismos, cambios, retos, requieren que se incentive adecuadamente el
talento humano que hay en cada participante puesto es un verdadero capital
que de usarse los estímulos motivacionales adecuados, generan grandes
beneficios en todos los actores involucrados y para el mismo escenario en
donde actúan.