EFECTOS PERTURBADORES DE LOS CAMBIOS FÍSICOS EN EL ADOLESCENTE  

 

 

 

Tal y como establecen Mussen, Conger y Kagan (3), en la acepción científica moderna la pubertad comienza con el crecimiento gradual de los ovarios (y de órganos relacionados con ellos, como es el útero) en las mujeres, y de la glándula prostática y las vesículas seminales en los hombres. Sin embargo, en la práctica clínica se suele datar a la pubertad desde que comienzan a elevarse los senos en las mujers y hace su aparición el pelo púbico pigmentado en los varones.

 

Los cambios físicos y fisiológicos de la pubertad se inician por una mayor producción de hormonas de la glándula pituitaria anterior, hormonas que tienen un efecto estimulante en la mayor parte de las demás glándulas endocrinas, que a su vez activan sus propias hormonas relacionadas con el crecimiento y el desarrollo sexual, entre ellas los andrógenos, los estrógenos y las progestinas (la proporción de las dos primeras varía en cada uno de los sexos).

 

El comienzo de la maduración sexual viene acompañado de una aceleración brusca del crecimiento, tanto de altura como de peso, que dura unos dos años y a la que se denomina "estirón". En el chico medio el estirón comienza hacia los 13 años, alcanza su máximo a los 14 y baja bruscamente a los 15 años y medio; en la muchacha media comienza a los 11, llega a su máximo a los 12 y baja rápidamente a los 13. Junto a estos aumentos, el desarrollo muscular avanza velozmente en ambos sexos, aunque los chicos muestran un crecimiento más rápido que las chicas, con el resultado de que su aumento general en tejido muscular y, por consiguiente, en fuerza, durante este periodo, es mayor que el de éstas.

 

Estos cambios no solo tienen que ver con el tamaño del cuerpo,. sino también con su forma; así, los muchachos suelen ir adquiriendo una figura con hombros anchos y cuello musculoso, mientras que las muchachas van teniendo las caderas más anchas. Por otro lado, mientras que el tejido adiposo aumenta notablemente en las chicas a partir de los 15-16 años, en los chicos ocurre lo contrario, es decir, desciende rápida y notablemente a partir de los 14-15 años.

 

Aunque hay notables diferencias individuales en la edad de comienzo de la pubertad, el desarrollo físico durante la pubertas y la adolescencia sigue, por lo general, una progresión bastante ordenada.

 

La primera indicación externa de la inminente maduración sexual en los varones consiste, por lo común, en un aumento de la tasa de crecimiento de los testículos y del escroto (estructura en forma de bolsa que contiene los testículos), para seguir luego por el pelo pubiano, pene, pelo axilar y facial, y voz mas grave. En las muchachas la primera señal de madurez sexual suele ser el comienzo de la elevación del seno, a lo que sigue pelo en el pubis, crecimiento del útero, vagina, labios y clítoris, y menarquia (primera menstruación). Por otra parte, en chicos y chicas perfectamente normales se observan amplias variaciones en la edad a que comienzan las series de desarrollo.

BIBLIOGRAFÍA:

 

(1) DELVAL, J.: "Crecer y pensar". Barcelona: Laia, 1983

(2) MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA: "Diseño curricular base: Educación Secundaria Obligatoria". Madrid: MEC, 1989.

(3) MUSSEN, P., CONGER, J. y KAGAN, J.: "Desarrollo de la personalidad en el niño". México: Trillas, 1983.

(4) PALACIOS, J.,  MARCHESI, A. y CARRETERO, M. (comps.): "Psicología evolutiva". Vol. 3: Adolescencia, madurez y senectud. Madrid: Alianza, 1984.

(5) PALACIOS, J.,  MARCHESI, A. y COLL, C. (comps.): "Desarrollo psicológico y educación". Vol. 1: Psicología evolutiva. Madrid: Alianza, 1990.