DIEZ IDEAS BÁSICAS PARA ENSEÑAR ORTOGRAFÍA  

 

 

 

 

A continuación exponemos diez ideas que nos parecen de gran

importancia ya que resumen buena parte de los principios educativos en

que nos basamos. Todas ellas las relacionamos con la ortografía, aunque su ámbito

 es mucho más amplio.

 

1) Al margen de la intención con que se haga, el significado de cualquier

acción educativa se mide por el resultado obtenido.

Los resultados obtenidos después de una acción educativa, no sólo

evalúan el aprendizaje de los alumnos y alumnas sino también la bondad de los

 métodos aplicados. Si se encuentra descontent@ con los

resultados ortográficos obtenidos hasta ahora, intente algo nuevo.

 

2) La meta de toda acción educativa es la consecución de los objetivos

para los que fue diseñada.

Enseñar implica necesariamente una reflexión que pone en relación lo que se

 pretendía enseñar y lo que realmente se aprendió. Los esfuerzos aplicados en

 aprender ortografía deben mejorarla, en caso contrario hay que rediseñar las

 actividades para que cumplan los objetivos propuestos.

 

3) Si continúa aplicando los métodos que siempre ha usado, obtendrá

los resultados que siempre ha obtenido.

La incorporación de nuevos enfoques o recursos, permite mejorar la

práctica educativa diaria. En este libro ofrecemos recursos concretos para ser

 aplicados.

 

4) En cualquier situación escolar, el alumno con mayor número de

alternativas, ser el que obtendrá mejores resultados.

Las dificultades de aprendizaje frecuentemente reflejan dificultades de

enseñanza. Cuanto más flexibles seamos como docentes y más

alternativas ofrezcamos a nuestro alumnado, menos problemas de

aprendizaje surgirán.

Debemos ofrecer técnicas diversas que se adapten a la diversidad de

nuestros alumnos para abordar el problema de la ortografía, puesto que

nuestros alumnos y alumnas también son diversos.

 

5) La respuesta de un estudiante es la mejor opción que tal estudiante

posee en ese momento y lugar.

Una persona realiza la mejor elección entre aquellas que le parecen

posibles. Las faltas de ortografía no se hacen por "desidia" o por

"maldad". Tan fácil es escribir "vida" como "bida".

 

 

6) El nivel inconsciente de actuación es el más determinante.

Podemos estar seguros de que nuestro alumnado domina una habilidad si la realiza

 inconscientemente. Cuando una persona escribe correctamente sin prestar atención

consciente a la ortografía, quiere decir que la ha integrado suficientemente. De la

 misma manera que un nadador/a no piensa en los movimientos que hace para

 deslizarse en el agua, una persona con buena ortografía, tampoco es consciente de

 los procesos mentales que lleva a cabo.

 

7) Los seres humanos son más complejos que las teorías que los

describen.

Cualquier teoría, incluidas las que se defienden en este libro, son simples

 aproximaciones a la realidad y no la realidad misma. Su eficacia radica en los

 resultados que ofrece y no en su credibilidad teórica. Les

animamos a llevar a la práctica las propuestas de este libro y a

juzgar por los resultados.

 

8) Es importante explicitar las estrategias que queremos transmitir a

nuestro alumnado, así como los objetivos que persiguen tales

estrategias.

Cuando nuestro alumnado conozca los objetivos ortográficos que

deseamos obtener de ellos y la manera de alcanzarlos, sumará sus

esfuerzos a los nuestros y el trabajo resultará más fácil y agradable para

tod@s.

 

9) Nuestras acciones educativas deben tener en cuenta la globalidad de

la persona: ir dirigidas tanto al hemisferio derecho del cerebro como al

izquierdo.

Las actividades escolares deben implicar contenidos analíticos

(relacionados con el hemisferio izquierdo) y contenidos globales y

creativos (relacionados con el hemisferio derecho). Captar la globalidad de las

 palabras y reproducirlas correctamente de forma inconsciente, tiene más relación con

 el hemisferio derecho (el gran olvidado) que con el izquierdo (donde se sitúan las

 normas ortográficas).

"David Galin ha señalado que el profesorado tienen tres principales

obligaciones: la primera, entrenar los dos hemisferios (y no solamente el hemisferio

 verbal, simbólico y lógico, que es el que siempre se ha

desarrollado en la educación tradicional; también ha de entrenarse el

hemisferio derecho, espacial, relacional y holista, que descuida mucho en las escuelas

 actuales). La segunda es entrenar a los alumnos y alumnas para usar el estilo

 cognitivo adecuado a la tarea que se tiene entre manos. Y la tercera, entrenar al

 alumnado para ser capaces de aportar los dos estilos (los dos hemisferios) para

 tratar un problema de manera integrada". *

 
 
 

10) Nuestra acción educativa no sólo debe ser eficaz, también debe ser

motivo de satisfacción personal como enseñantes.

 

Los alumnos y alumnas de profesores satisfechos con su profesión

aprenden con mucha mayor facilidad. En consecuencia, es un objetivo

importante de todo docente el buscar placer en su trabajo en beneficio suyo y de sus

 alumnos. Esperamos que este libro les aporte, además de buenos resultados,

 satisfacción personal y profesional.

 

* De la introducción de Betty Edwards, "Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro". Ed. Urano.

 

 Este artículo está tomado del libro electrónico "Buena ortografía sin esfuerzo" de Daniel Gabarró Berbegal y Conxita Puigarnau Gracia, obra copyleft publicada gratuitamente en www.danielgabarro.cat